Un puesto fronterizo. Un pequeño pueblo rodeado de arena y polvo con un clima sin concesiones: veranos ardientes y crudos inverno Es el último lugar del Imperio, los primeros habitantes que divisarán la llegada de los bárbaros; allí, un magistrado administra una tranquila plaza sin más ambición que descubrir viejas civilizaciones en los alrededores de la fortificación y mantener buenas relaciones con los pueblos nómadas que acuden a comerciar.
Pero hasta ese apartado lugar olvidado llegan los miedos del imperio, los ocios del ejército que, sin fundadas razones, buscan bárbaros deseosos, en sus imaginaciones oscuras, de acabar con ellos. Los soldados se presentan en el fuerte y comienzan una serie de escaramuzas injustas e injustificables para encontrar a los invasores bárbaros que sólo parecen existir en su imaginario belicista, en un "leitmotiv" inventado que tiene por fundamento el miedo infundado de todo un imperio.
Nuestro protagonistas en el ocaso de su vida será testigo y, de alguna manera por su indolecencia, cómplice de los abusos que un general infringe a unos desdichados nómadas que nada conocen de lo que se les acusa y de las torturas que sufrirán. Pero la infamia se concreta en la vida de una joven que, debido a las heridas sufridas, pierde la mayor parte de su vista y le dejarán secuelas físicas y vitales que harán al magistrado intentar salvar su alma de la fechoría como cómplice.
A partir de aquí todo es más complicado, más infusto y mcuho más doloroso para el lector, que será testigo incrédulo de lo que la naturaleza humana es capaz de cometer sin razón; del miedo gratuito que podemos de infringir y de la crueldad extrema que llega hasta la humillación con el indefenso.
"Esperando a los bárbaros", de Coetzee es una doliente novela muy bien estructurada y de gran repercusión en el alma que nos zarandea y perturba.
"...el cuento literario condensa la obsesión de la alimaña, hace perder al lector contacto con la desvaída realidad que le rodea, arrasarlo a una sumersión más intensa y avasalladora. De un cuento así se sale como de un acto de amor, agotado y fuera del mundo circundante, al que se vuelve poco a poco con una mirada de sorpresa, de lento reconocimiento, muchas veces de alivio y tantas otras de resignación"
Julio Cortázar: "Del cuento breve y sus alrededores"
Páginas
- CANON LITERARIO
- "MUERTE EN EL ESTÍO" de Yukio Mishima.
- "El siguiente en la fila", de Bradbury.
- "REDACCIÓN", de Quim Monzó.
- "AL FARO", de Virginia Woolf.
- "UNA ROSA PARA EMILY", de William Faulker.
- ¿Isaac Asimov? Me suena.
- El honor perdido de Heinrich Böll
- "El ciclista" de Tim Krabbé.
- ¿Por qué leer a Murakami?
- "LADY TURTON", de Roald Dahl.
- "Los expulsados de Poker-Flat"
- "El gatopardo" o una bella historia, literaria.
- "El lobo" de Hermann Hesse.
- SALINGER, ese vecino desconocido.
- Una historia de infamia de COETZEE
miércoles, 5 de febrero de 2014
jueves, 30 de enero de 2014
Salinger, ese vecino desconocido.
Parece inminente la publicación de la esperada y seguramente controvertida biografía (como todas las que se precien de serlo y pretendan vender) del genio J.D. Salinger. Es probable que nos hable de su fascinación por los genios, su obsesión por la privacidad, de sus fracasos sentimentales e incluso de su depresión y aislamiento tras ser testigo del desembarco de Normandía en la Segunda Guerra Mundial y todos los atroces actos que siguieron. Pero Salinger siempre será siendo ese vecino desconocido.
Escritor de culto, hombre oscuro; una personalidad circunspecta, incluso enferma y extraña hasta encerrarse en su casa durante años, pero un monstruo literario; el artista de única una novela, "El guardián entre el centeno", pero una de las mejores del siglo XX. Rasgos todos ellos que le confieren una aura de odio y fascinación hacia su persona, pero una admiración casi ecuánime por su obra literaria.
Además, ahora aparecen tres cuentos sin publicar que verán la luz este 2014, a pesar que llevaba casi 50 año sin publicar cuando murió en 2010. Aspecto que agranda su misterio y allana el terreno para que todos los adictos a sus relatos sucumbamos a los cantos literarios de la editorial por más que nos hayamos prometido no caer más en una campaña publicitaria. Y es que a Salinger nadie le puede rechazar.
Una novela, y tres libros de relatos "Nueve cuentos", "Fanny y Zooey" y "Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour, una introducción" que parece ser el germen de lo que iba a ser la Gran Novela americana. De todos me quedo, sin duda, con el cuento que inicia el libro "Nueve cuentos". Un relato triste, amargo y solitario, pero que nos cuestiona, zarandea y perturba.
Os animo, mientras esperamos la controvertida biografía y sus tres nuevos relatos, a deleitarnos entristeciéndonos con "Un día perfecto para el pez plátano" . (Pincha para leerlo)
Escritor de culto, hombre oscuro; una personalidad circunspecta, incluso enferma y extraña hasta encerrarse en su casa durante años, pero un monstruo literario; el artista de única una novela, "El guardián entre el centeno", pero una de las mejores del siglo XX. Rasgos todos ellos que le confieren una aura de odio y fascinación hacia su persona, pero una admiración casi ecuánime por su obra literaria.
Además, ahora aparecen tres cuentos sin publicar que verán la luz este 2014, a pesar que llevaba casi 50 año sin publicar cuando murió en 2010. Aspecto que agranda su misterio y allana el terreno para que todos los adictos a sus relatos sucumbamos a los cantos literarios de la editorial por más que nos hayamos prometido no caer más en una campaña publicitaria. Y es que a Salinger nadie le puede rechazar.
Una novela, y tres libros de relatos "Nueve cuentos", "Fanny y Zooey" y "Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour, una introducción" que parece ser el germen de lo que iba a ser la Gran Novela americana. De todos me quedo, sin duda, con el cuento que inicia el libro "Nueve cuentos". Un relato triste, amargo y solitario, pero que nos cuestiona, zarandea y perturba.
Os animo, mientras esperamos la controvertida biografía y sus tres nuevos relatos, a deleitarnos entristeciéndonos con "Un día perfecto para el pez plátano" . (Pincha para leerlo)
martes, 14 de enero de 2014
Haciendo cuentas; sólo podré leer 900 novelas.
Haciendo cuentas he leído, este pasado 2013, unas 30 novelas y casi 70 cuentos durante el año, aclarar que aunque les parezca poco para un lemur no está nada mal. La primera funesta reflexión es que no leo tanto como lo que cabría esperar, y eso que siempre llevo un texto entre mis manos, y la segunda es que en el mejor de los pronósticos me quedan unos 30 años de salud mental para poder leer y que, al ritmo que llevo, me quedan unas 900 novelas en mi vida, por lo que debo comenzar a descartar. Recuerdo cuando comenzó mi pasión lectora, ¡hay esa soberbia juvenil! que pensaba que algún día leería todo lo que me gustara. Por aquella época tenía una decena de autores favoritos, todos recomendaciones escolares y aventuras hormonales y amorosas, y pensaba acabar enseguida con sus escritos, pero según vas creciendo y aprendiendo tus autores se dispersan, tus gustos crecen y tu vida no te da para alcanzar todo lo que quieres.
En definitiva, hoy me he percatado que ha comenzado la cuesta abajo y voy a comenzar a regalar aquellos libros que no me entusiasmaron para no quedarme con más de 50 textos al final de mis días y terminar mi existencia releyendo sólo aquellos que me fascinaron en un "Annus lectoris finalis". No se depriman, esto no es cuento es la vida y no hay opción.
Así que ya he comenzado ha recopilar. De todo lo leído este año me quedo para este annus lectoris finalis con los cuentos de Saki, "Animales y más que animales"; de Roal Dahl, "Relatos de lo inesperado"; algunos cuentos de Cheever como "Un día cualquiera", "La monstruosa radio" o "Adiós hermano mío"; unos de mis descubrimientos los relatos de Flannery O´Connor "Un encuentro tardío con el enemigo"; y , mención especial, los relatos de Alice Munro en "Mi vida querida".
Respecto a novelas "Al faro" de Virginia Woolf, "Las ratas" de Delibes y "El Gatopardo" de Tomasi di Lampedusa. Decepciones a las que no volveré, y con todos mis respetos, "Apuntes del subsuelo" de Dostoievski, o me queda grande o es que realmente es plana y sin ritmo, o "El club de lectura del final de tu vida" de Will Schwalbe, que me hizo especialmente perder el tiempo.
Un año fructífero de variadas lecturas y solo algunas decepciones, y es que el instinto se va afinando.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)