Tal vez, dos de los últimos fenómenos literarios españoles, (perdóneme Luis Landero, del que ya hemos hablado en este blog) por diferente razones, sean "El despertar de la señorita Prim", de Natalia SanMartín Fenorella y "En la orilla", de Rafael Chirbes.
Si el primero ha sido un éxito absoluto de lectores, desconozco si de crítica: sus derechos han sido adquiridos en varios países y se rumorea una posible adaptación cinematográfica, el segundo, "En la orilla", de Rafael Chirbes, ha sido un éxito de crítica, menos de público, y para muchos la mejor novela del 2014 en lengua española.
Ambas novelas han convivido en mi imaginario por tres semanas, enfrentándose, sin querer, la una con la otra. Ha sido mera casualidad, pero no por ello una experiencia menor. De hecho, me ha gustado la vivencia lectora, siendo una buena manera de contraponer historias, ritmos y tonos narrativos tan diferentes.
Si la señorita Prim es una historia inocentemente optimista, en la que se enaltece valores de otra época y con ritmos que nos retrotraen a una dichosa infancia; un pueblo ideal con todos sus valores humanos y la educación como sinónimo de cultura y de disfrute de los pequeños momentos, con historias de amor edulcoradas y personajes irregularmente perfectos hasta el hastío. "En la orilla", Chirbes nos sacude y abofetea sin piedad mostrándonos una realidad dolorosa, sin árnica posible, con metáforas dolorosas e incluso desagradables de una vida casi acabada, con una sociedad, al igual que el padre del protagonista, en estado vegetativo y una sensación de angustia, pobreza a todos los niveles, mostrándonos una cruda realidad de la sociedad española actual.
Aunque, por mi espíritu frágil y por el axioma heredado de Augusto Monterroso de que toda buena literatura retrata la vida y toda vida es triste, mi inclinación fue "En la orilla" (también por él éxito de crítica), mas, según avanzaba en su lectura, el hastío me fue inundando y la falta absoluta de luz en los monólogos interiores, me sobrepasaron hasta saciarme. No ha sido por falta de literatura, ni por falta de ritmo, a pesar de ser la narración un continuo sin apenas descanso, sino por la propia tristeza que emana cada palabra y por no ver ningún resquicio por el que ilusionarte por la vida. He acabado su lectura sin esfuerzo, su estructura literaria es magnífica, pero muy apesadumbrado.
Mientras la lectura de la Señorita Prim me cansó por sus tonos pasteles y deseaba acabar saciado por el empalagoso dulzón, sin menospreciar su optimismo y entretenimiento, en la novela de Chirbes, que estuve muchos más metido en su lectura, deseaba salirme de ella para escapar de esa tristeza que inunda cada palabra y a uno mismo; y además, refrenda tus oscuros presentimientos sobre nuestra sociedad.
"...el cuento literario condensa la obsesión de la alimaña, hace perder al lector contacto con la desvaída realidad que le rodea, arrasarlo a una sumersión más intensa y avasalladora. De un cuento así se sale como de un acto de amor, agotado y fuera del mundo circundante, al que se vuelve poco a poco con una mirada de sorpresa, de lento reconocimiento, muchas veces de alivio y tantas otras de resignación"
Julio Cortázar: "Del cuento breve y sus alrededores"
Páginas
- CANON LITERARIO
- "MUERTE EN EL ESTÍO" de Yukio Mishima.
- "El siguiente en la fila", de Bradbury.
- "REDACCIÓN", de Quim Monzó.
- "AL FARO", de Virginia Woolf.
- "UNA ROSA PARA EMILY", de William Faulker.
- ¿Isaac Asimov? Me suena.
- El honor perdido de Heinrich Böll
- "El ciclista" de Tim Krabbé.
- ¿Por qué leer a Murakami?
- "LADY TURTON", de Roald Dahl.
- "Los expulsados de Poker-Flat"
- "El gatopardo" o una bella historia, literaria.
- "El lobo" de Hermann Hesse.
- SALINGER, ese vecino desconocido.
- Una historia de infamia de COETZEE
lunes, 16 de febrero de 2015
miércoles, 24 de diciembre de 2014
"El regalo de los Reyes Magos",de O. Henry
La navidad es para todo el mundo, pero sólo unas almas auténticas captan su verdadero significado. Los protagonistas del cuento de O. Henry son unas de estas personas, y ante sus humildes hazañas sólo podemos emocionarnos.
FELIZ NAVIDAD.
FELIZ NAVIDAD.
jueves, 4 de diciembre de 2014
Kundera siempre Kundera
El escritor checo, desde hace unos años también francés, nunca defrauda. Es un seguro. Lo mismo da que escriba sobre "La inmortalidad", que sobre "La insoportable levedad del ser" (lo que hubiera dado por escribir tan sólo el título de esta maravillosa novela) o sobre "Los amores ridículos", libro del que vamos a tratar, todos sus textos rezuman calidad literaria por sus poros. Vocabulario preciso, imágenes hermosas, potentemente evocadoras y coherentes con el texto, ritmo adecuado, siempre, y una ironía que te hace percibir la realidad de manera diferente, literaria, hermosa y mísera.
A Kundera le gusta indagar sobre la naturaleza humana y lo hace desde diferentes visiones, temática y profundidad, pero siempre con maestría dejando al lector ese regusto amargo pero delicioso con el que la vida te obsequia.
"Los amores ridículos", es un libro que no conocía, una colección de siete relatos breves escritos en los finales años 60 en los que, poniendo la excusa del amor, ahonda en una temática muy Kunderiana podríamos decir. Las mentiras piadosas que llegan a ser enfermas; juegos de amor infantiles pero que se convierten en peligrosos para con el otro y uno mismo; en personajes confusos que confunden y que no son más que el deseo de lo que les gustaría ser porque ellos apenas son; o personas incompletas, carentes de amor, que llegan a ser ridículas y aborrecibles por sus conductas mas llegas a comprender y amar; las inseguridades propias de un hombre maduro que necesita el continuo sentimiento de gustar para sobrevivir.
Especialmente me ha gustado "El falso autoestop", relato donde los protagonistas sin quererlo comienzan a jugar a considerarse extraños para el otro pero que, sin poder huir de esos personajes creados y a la vez odiados, van dañándose hasta casi destruirse. Relato condensado, potente y trágico donde Kundera nos hace reflexionar sobre la fragilidad amorosa, y que os invito a leer.
Kundera siempre Kundera; Kundera nunca defrauda.
A Kundera le gusta indagar sobre la naturaleza humana y lo hace desde diferentes visiones, temática y profundidad, pero siempre con maestría dejando al lector ese regusto amargo pero delicioso con el que la vida te obsequia.
"Los amores ridículos", es un libro que no conocía, una colección de siete relatos breves escritos en los finales años 60 en los que, poniendo la excusa del amor, ahonda en una temática muy Kunderiana podríamos decir. Las mentiras piadosas que llegan a ser enfermas; juegos de amor infantiles pero que se convierten en peligrosos para con el otro y uno mismo; en personajes confusos que confunden y que no son más que el deseo de lo que les gustaría ser porque ellos apenas son; o personas incompletas, carentes de amor, que llegan a ser ridículas y aborrecibles por sus conductas mas llegas a comprender y amar; las inseguridades propias de un hombre maduro que necesita el continuo sentimiento de gustar para sobrevivir.
Especialmente me ha gustado "El falso autoestop", relato donde los protagonistas sin quererlo comienzan a jugar a considerarse extraños para el otro pero que, sin poder huir de esos personajes creados y a la vez odiados, van dañándose hasta casi destruirse. Relato condensado, potente y trágico donde Kundera nos hace reflexionar sobre la fragilidad amorosa, y que os invito a leer.
Kundera siempre Kundera; Kundera nunca defrauda.
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